miércoles, 12 de marzo de 2008

Alemania/Suiza/Austria/Belgica - marzo/abril 2008 (parte II)



VAMOS LOS STONES


la segunda semana empezó en Bochum, junto a la persona mas desordenada que vi en mi vida (electrodomesticos, especias, cuadernos y todo tipo de cachivacherio se desplegaba por igual en el suelo de su auto y casa), por fin el concierto fue un mamarracho, y por primera vez descubrimos la espantosa existencia del piano electrico desafinado...desafinadisimo!!!
el sonido de esa criatura era tan espantoso que la gente horrorizada comenzó lentamente a huir del lugar, al mismo tiempo que nosotros salteabamos temas para terminar haciendo un breve show dadaista para 8 personas (entre organizadores, amigos y sordos)
sabiamos que al dia siguiente teniamos uno de los conciertos mas importantes, para espectadores comodamente sentados, a sala llena, en una casa de 500 anios con un piano Steinway de cola en un viejisimo y hermoso pueblo (Einbeck) de estilo medieval
el concierto fue increible, nosotros nos prendimos fuego y el público tambien, fue una de esas noches inolvidables en que aparece gente llorando por los rincones...
los organizadores, una mujer de Estonia (creo que es una stone), pais con 30.0000 desaparecidos pero en manos del comunismo ruso, y su esposo alemán, nos convidaron con un asado, me mostraron un video de san telmo en la calle casi de noche donde se veía a Hernan (mi hermano) tocando el piano, y nos dieron los pasajes para tocar una semana en julio en Estonia en pianos de verdad, con 6 conciertos programados
ya extasiados fuimos a Weimar, donde vimos desde afuera uno de los bunker de Hitler y el despojo de las construcciones sovietikas, la ciudad no es linda ni fea: es IMPONENTE
el concierto fue en una milonga en un inmenso castillo, donde los alemanes se amuchaban para encontrar un lugar donde poder prakticar sus figuras prolijamente clasificadas
el siguiente destino fue Dortmund, donde nos regalaron la tercera, bastante fragil y grande rana, que ya no sabemos como transportar con todo nuestro equipaje
A Pupi se lo veia pequenisimo sentado a un inmenso piano de gran cola, como montando una ballena, en una milonga con gente muy amigable
al otro dia, el paro de trenes no fue tan terrible: un atraso de 5 minutos y la ausencia del chancho (no garpamos el viaje) no nos asustaron y emprendimos viaje hacia Düsseldorf, a gozar de un descanso de 4 dias, en los que pupi se esta reconciliando con el suenio, y yo me encontre con la feliz sorpresa de ver como Chelita (mi mas antigua alumna de bandoneon de alemania) empieza a dominar la tecnica del instrumento

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